Photo of students gardening and cleaning up their campus

Los proyectos piloto exploran algunos de los retos más urgentes del mundo 

Los problemas medioambientales, la pobreza, la guerra y la salud pública fueron algunos de los temas que se exploraron en los proyectos piloto que los catalizadores llevaron a cabo en enero. 

Los proyectos piloto son un paso importante hacia los proyectos de mayor envergadura que los participantes en la Iniciativa Logos y Cosmos (ILC) tienen previsto dirigir en sus campus universitarios a lo largo del próximo año junto con su movimiento nacional IFES. Sus proyectos son de diverso alcance, pero tienen un hilo conductor: despertar la curiosidad y el asombro por la teología y las ciencias, al igual que su complementariedad. Los proyectos de los catalizadores ayudarán a los estudiantes y académicos a conectar la buena noticia de Jesús con sus disciplinas académicas, e inspirarán a estos jóvenes a llevar un cambio centrado en el Evangelio a sus universidades, disciplinas, la iglesia y la sociedad.

En América Latina, Sandra Márquez quería saber más sobre las opiniones de los jóvenes sobre la guerra, la paz y la justicia en el centro de México.  

“Es una región peligrosa”, dijo Sandra. “Encuesté a más de 100 estudiantes y analicé sus respuestas en función de su trasfondo religioso y su nivel de participación en el movimiento estudiantil nacional. Los resultados plantean preguntas como: ¿cómo podemos trabajar por la paz si no tenemos opinión sobre la guerra y la violencia? ¿Cómo los distintos grupos definen la justicia y la paz?”

Tiene previsto organizar talleres para estudiantes universitarios en los que se unirán las ciencias sociales y la teología en torno a estas cuestiones tan frecuentes en el centro de México.

Photo of Sandra Marquez
Sandra Marquez

En otros lugares de América Latina, los proyectos piloto de otros catalizadores se centraron en ideas como un juego en línea para tender puentes entre la ciencia y la fe, o el desarrollo de recursos para ayudar a los estudiantes a tomar decisiones sabias sobre la vacunación. Otro catalizador está planeando talleres que reunirán a cristianos y no cristianos para explorar la fe, la ciencia y el desarrollo sostenible.  

Photo of students having lunch after cleaning up their campus
Los estudiantes comparten una comida después de limpiar su campus

Los proyectos piloto fueron una oportunidad útil para que los catalizadores pusieran a prueba y perfeccionaran sus ideas. También se utilizarán en el proceso de selección cuando los catalizadores soliciten pasar al segundo año del programa de la ILC, que comienza en abril. Los que tengan éxito recibirán financiación y apoyo para llevar a cabo sus proyectos a gran escala. 

En la República Democrática del Congo, Johnny Ngunza dirigió un proyecto piloto para ayudar a los estudiantes de GBU, el movimiento nacional de IFES, a reflexionar sobre el mandato bíblico de cuidar la creación (Génesis 2:15). Quería ayudarles a explorar cómo esto se relaciona con la salud y el control de la erosión dentro de la universidad que fundó (Another Sound of Africa University, de la que ya se habló en Prayerline). Tras meditar juntos las Escrituras, los estudiantes participaron en un proyecto de jardinería y limpieza de dos días en los terrenos del campus.  Johnny dijo:

“Quiero animar a los estudiantes a encontrar soluciones a nuestros problemas tras reflexionar a la luz de las Escrituras para y deseo demostrar que los grandes problemas medioambientales pueden tratarse a la luz de las Escrituras sin quitarles rigor científico.”

En Senegal, Albertine Bayompe Kabou encuestó a 12 estudiantes para ayudar a comprender las causas de la pobreza entre los alumnos. Los resultados revelaron muchos factores: razones socioculturales, medioambientales, económicas, psicológicas y religiosas. Sus resultados guiarán el desarrollo de su próximo proyecto, que pretende ayudar a luchar contra la pobreza a la vez que comparte la luz del Evangelio. 

No es casualidad que algunos de los grandes temas que los catalizadores han decidido abordar sean algunos de los retos más apremiantes de sus países. Un pilar central de la misión de la ILC es equipar a los jóvenes académicos y a sus movimientos nacionales para que unan sus perspectivas teológicas y científicas con el fin de abordar este tipo de retos y, en última instancia, ayudar a traer el reino de Dios aquí en la tierra.  

Antes de diseñar sus proyectos, muchos catalizadores se inspiraron en el Informe de Tendencias Globales de IFES, publicado en 2020, que identifica once tendencias globales que probablemente afectarán al ministerio estudiantil en los próximos años. El pasado noviembre, los catalizadores trabajaron en grupos para explorar una de estas tendencias globales y presentaron sus conclusiones en uno de los talleres en línea de la ILC. 

En los últimos meses, los catalizadores han recibido una valiosa formación en gestión de proyectos, colaboración con las partes interesadas y seguimiento y evaluación, todo ello diseñado para ayudarles a convertir su visión en realidad. Pero siempre se ha hecho hincapié en la planificación cuidadosa y en la oración.  

“Además de toda la formación que han recibido, hemos reiterado a los catalizadores que no deben olvidar la oración”, dijo el Dr Stephen Ney, director del programa de estudios de la ILC. “Como con todos nuestros proyectos, podemos poner los planos de estos proyectos en las manos de Dios y pedirle que los perfeccione y los utilice para moldearnos.” 

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