Photo of Onesphore Hakizimana with trays of insects used for poultry food

Perspectivas de los catalizadores: Fin a la doble vida

Tras crecer en el periodo posterior al genocidio ruandés contra los tutsis1, Onesphore Hakizimana se matriculó en la Universidad de Ruanda con la esperanza de convertirse en médico. Pero Dios tenía otros planes para él. En la segunda entrada del blog de nuestra serie Perspectivas de los catalizadores, Onesphore explica cómo se despidió de su “doble vida” y está descubriendo la riqueza de Dios a través de sus estudios de posgrado en ciencia animal. 

Fui a la universidad para encontrarme a mí mismo. Quería ser médico. Pero la medicina humana no estaba disponible en mi campus, así que opté por estudiar ciencia animal. Decepcionado, me pregunté: “¿Qué va a aportar esta asignatura a la gran vida que soñaba?”.  

Pronto me di cuenta de que estaba utilizando los estudios para mi propio beneficio. Gracias a mi participación en GBUR Ruanda (mi movimiento estudiantil nacional), aprendí que el propósito de la vida es servir a Dios y vivir solamente para él.   

Mi perspectiva cambió, pero seguía teniendo el problema de la dicotomía, o abismo, entre mis estudios y mi fe. Veía mis estudios académicos puramente como algo que me daba la oportunidad de estar en el campus universitario y dar testimonio a los estudiantes. No sabía cómo glorificar a Dios a través de mis estudios.   

Después de graduarme, trabajar como miembro del personal del campus de la GBUR sólo agravó mi problema. Una vez más, vi esta dicotomía en el discipulado que hacíamos. Les decíamos a los estudiantes que vivieran para Cristo, pero no les mostrábamos cómo hacerlo en la práctica.  

Dios me desafió. Jesús dijo “Vayan y hagan discípulos de todas las naciones2. ¿Pero quiso decir que lo hiciéramos llevando a la gente a una reunión cristiana  o metiéndolos entre las cuatro paredes de la iglesia? La lectura de la parábola de los talentos en Mateo 25 también me hizo comprender que Dios nos dio a cada uno un ministerio según nuestras capacidades. Cada uno es un ministro a tiempo completo para el Señor.  

Photo of Onesphore Hakizimana
Onesphore Hakizimana

Decidí volver a la universidad para obtener un máster en ciencia animal y aprender a servir a Dios a través de mi trabajo académico, aunque todavía no sabía cómo hacerlo.   

Cuando me enteré de la Iniciativa Logos y Cosmos (ILC) de IFES, celebré que Dios me hubiese respondido. Me convertí en catalizadora en 2021 y empezamos con un curso llamado “Involucrar a la Universidad”. Descubrí que, si mi viejo yo ha muerto y “Cristo vive en mí3“, entonces significa que cuando estoy en el campus, es como si Cristo estuviera en el campus para alcanzar a las personas que él ama. Y más que eso, podemos redimir la ciencia y sus resultados para el Señor.  

“Como especialista en animales, las criaturas que estudio fueron creadas para glorificar a Dios. Cuando las estudio, puedo ver que la propia ciencia tiene una forma de expresar a Dios.”   

Un artículo del filósofo cristiano Nicholas Wolterstorff4 me introdujo en la idea de desarrollar una mente cristiana. Como cristianos tenemos “la mente de Cristo5“, lo que nos permite ver el mundo creado a través de los ojos de Cristo. Como académicos cristianos, si estudiamos la Palabra de Dios y nos sumergimos en nuestra disciplina, podremos descubrir la riqueza y la sabiduría de Dios encarnada en la creación. Seremos capaces de sacar los tesoros de Dios escondidos en nuestra disciplina académica y luego, con estos conocimientos devolveríamos el propósito original las cosas creadas. 

Mi punto de vista también se amplió con la idea de John Stott de la doble escucha6: escuchar tanto a Dios (a través de las Escrituras) como a los gritos del mundo que nos rodea. Nuestro papel es conectar esas dos voces a través de nuestra disciplina para poder responder a las necesidades del mundo que nos rodea.    

De este modo, la ciencia puede ayudarnos a cumplir el Gran Mandamiento (amar a Dios y a los demás). Cuando Dios creó el mundo, no nos lo reveló todo. Pero nos dio mentes analíticas que podemos emplear para estudiar el mundo y encontrar respuestas que ayuden a restaurar la creación y ayudarla a florecer.   

Photo of Onesphore

Como especialista en animales, las criaturas que estudio fueron creadas para glorificar a Dios. Cuando las estudio, puedo ver que la propia ciencia tiene una forma de expresar a Dios.   

El libro del Génesis describe cómo Dios creó a los animales y dijo a los humanos que los gobernaran y que sometieran la tierra. Las personas dependen de los animales para alimentarse, vivir y tener compañía. Puedo usar mis conocimientos para gestionar la cría y el rendimiento de los animales, de modo que podamos proporcionar alimentos a las personas en un momento en que nos enfrentamos a retos mundiales como la escasez de tierras, la inseguridad alimentaria y el aumento de la población. Por ejemplo, para mi tesis de máster, investigué cómo convertir los insectos en fuente de alimento para las aves de corral. Mi tesis fue considerada por el Ministerio de Agricultura de Ruanda y este año van a adoptarla como modo de alimentación para sus animales.   

Conectar mi disciplina académica y mi fe también me ha ayudado con La Gran Comisión (hacer discípulos). Puedo sacar a relucir la maravilla de Dios que encuentro en mi disciplina y mostrarla a mis compañeros. Puedo hablarles de la fe en un lenguaje que entienden. Mientras estudiaba genética, hablé con uno de mis amigos sobre Dios y se hizo cristiano.   

Durante el próximo año, mi proyecto para la ILC será trabajar con mi movimiento nacional para dirigir una serie de talleres y debates sobre el tema: Ver a Dios en las ciencias animales. Esto inspirará y creará conciencia entre estudiantes, ministros y profesionales sobre cómo Dios puede revelarse a través de cualquier disciplina y cómo podemos redimir nuestras disciplinas. Mi esperanza es que mi proyecto equipará a los estudiantes cristianos para que descubran el llamado que Dios les ha dado para usar su trabajo académico para alcanzar a sus compañeros y transformar sus comunidades restaurando la creación.   

Todos fuimos puestos aquí para trabajar en el jardín de la creación de Dios. ¿Cómo puedes cambiar tu perspectiva sobre tu trabajo o disciplina académica? ¿Cómo conectas tu área de especialización con tu fe cristiana? ¿Cuáles son los tesoros de Dios que se esconden allí? 

NOTAS FINALES

2Mateo 28:19

3Gálatas 2:20

4Wolterstorff, Nicholas (2019) “In This World of Wonders: Memoir of a Life in Learning” WM. B. Eerdmans Publishing Co.

51 Corintios 2:16

6Stott, John (1992) “The Contemporary Christian: Applying God’s Word to Today’s World” Chapter 6: The Listening Ear.

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