¿Por qué es importante este programa?

Nuestra visión consiste en ver estudiantes que forman comunidades de discípulos, que son transformados por el evangelio y que impactan a la universidad, la iglesia y la sociedad para la gloria de Cristo.

— La visión de IFES

Hoy en día, las discusiones sobre ciencia y religión están dominadas por académicos que han pasado sus carreras en universidades y seminarios de élite occidentales. Su trabajo ha mejorado enormemente la calidad y riqueza de estos diálogos, pero no se beneficia de las diversas experiencias y perspectivas de los científicos del mundo mayoritario.  

La presencia de IFES en más de 160 países alrededor del mundo implica que sus movimientos nacionales son el contexto ideal para formar una nueva generación de líderes y comunicadores de teología y ciencias que procedan del mundo mayoritario.   

Foto de dos Catalizadores escuchando una conferencia

La iniciativa Logos y Cosmos (ILC) está equipando a los catalizadores para que sean líderes de opinión. Les proporcionamos mentores, formación y fondos para llevar proyectos de ciencias y teología.  Como los catalizadores están involucrados en los movimientos nacionales de IFES, tantos estos movimientos como la comunidad IFES en su conjunto se ven beneficiados por este programa.   

¿Por qué se llama “Logos y Cosmos”? 

Los conceptos incorporados en estos antiguos términos griegos logos (palabra o λόγος) y cosmos (mundo o κόσμος) son esenciales tanto para la teología cristiano como para la universidad. Logos significa comprensión global. Es la raíz del sufijo -ología, que se encuentra en muchas disciplinas académicas. Cosmos se refiere al mundo, que fue creado, mantenido y amado por Dios.  Sin embargo, a causa del pecado, este mundo es también un lugar que se rebela y se opone a Dios, lo que provoca sufrimiento, pobreza y dolor.    

El evangelio de Juan empieza con la afirmación: “En el principio ya existía el Verbo´, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios… Por medio de él todas las cosas fueron creadas”. 

Foto de estudiantes en un taller dirigido por el antiguo catalizador Faustin Dokui

Juan identifica a Jesucristo con el logos (el Verbo) que vino al mundo de Dios, pero que finalmente fue rechazado por la mayoría y reconocido por sólo unos pocos. Estos últimos son los que Juan llama hijos de Dios.  

En la ILC nos esforzamos por vincular el logos y el cosmos, o en términos académicos modernos intentamos conectar la teología y las ciencias, con el fin de participar en la acción transformadora de Dios en el mundo y permitir que las sociedades humanas florezcan bajo el gobierno de Dios.        

La ILC sigue la tradición de John Stott de la “doble escucha”, según la cual los cristianos escuchan la Palabra y el mundo.   

 “En cambio, la idea de «escuchar con ambos oídos» (el «dobleoír») […] es la facultad de escuchar dos voces al mismo tiempo, la voz de Dios por medio de la Escritura, y la voz de los hombres y mujeres que nos rodean. Con frecuencia estas voces se contradicen entre sí, pero nuestro propósito al escuchar a ambas es descubrir de qué manera se relacionan entre sí. El escuchar con ambos oídos es indispensable para el discipulado cristiano y la misión cristiana”.  

— John Stott, El cristianismo contemporáneo1 (1995) 

La revista de IFES, Palabra y Mundo, también sigue esta tradición.        

Descubre más en los artículos del blog de Ross McKenzie, el líder de la ILC:  

  1. El cristianismo contemporáneo, p. 27. Ediciones Nueva Creación: Estados Unidos, 1995  ↩︎